Antes de escribir sobre los Ases de la BARAJA ESPAÑOLA, voy a escribir un post sobre una situación con la que me encuentro muy a menudo (demasiado, diría yo), cuando echo las cartas, en las consultas privadas y también en los comentarios que me dejáis en el blog., y que se refiere a la relación de pareja compuesta por tres personas.
Todo lo que expongo en este escrito está basado en la experiencia y en la observación y el posterior desenvolvimiento de esta situación.
Los hombres y las mujeres somos diferentes fisicamente, pero también lo somos en la forma de pensar y en la de comportarnos.
Hablaremos de una relación de pareja en la que uno de los componentes de la misma, está casado o tiene una pareja estable de años.
En esta situación el hombre actúa quedándose quieto, lo soporta, lo sufre, pero no presiona al otro. Espera, desea que la mujer deje a su marido, pero no la incordia con ello.
La mujer suele actuar de forma distinta, presiona al hombre para que deje a su mujer, incordia, le habla mal de ella, trata de informarse para ver si encuentra algo malo en la otra persona para poder decírselo al hombre, etc.
Quiero dejar claro que no estoy generalizando, este comportamiento es el que he visto la inmensa mayoría de las veces, también hay algún hombre que presiona y alguna mujer que lo sufre en silencio.
Ahora vamos a centrarnos en la situación de la mujer, cuando presiona y desea que el hombre se vaya de su hogar para quedarse con ella. A este respecto debo decir que un hombre nunca deja a su mujer por otra, a menos que sea su propia esposa quien descubra el engaño y le deje a él, de lo contrario ya pueden pasar años, pero el seguirá en la misma situación.
Lo mejor que puede hacer una mujer que conozca a un hombre y que sepa que está casado o que tiene una pareja estable, es alejarse de él. El pensar que si se enamora de ella dejará a su mujer, es erróneo, no lo hará nunca, y eso es debido a que detrás hay una situación que pudiera ser un patrimonio, unos hijos, o sencillamente un hábito o unas costumbres, o incluso una comodidad.
Seguramente que estaréis pensando, que yo me equivoco, porque conocéis casos en los que el hombre ha dejado a la esposa y se ha marchado con otra. Es cierto, pero eso solo se produce, cuando en el matrimonio hay problemas y la nueva mujer se entera después de muchos meses, incluso años, que está casadoA al enterarse de la situación, esta mujer deja la relación. El hombre si es que se enamoró de ella y con su mujer no es feliz, en ese caso se va de casa, y se une a la persona que ha aparecido en su vida, eso sucede cuando pasó tiempo y esta nueva persona le proporciona mas tranquilidad y le da mas amor que su esposa, ante el temor de perderla, se va del hogar, pero para eso, tiene que tener el convencimiento de que es feliz y va a ser feliz con esta nueva mujer. Eso sucede las menos veces, porque las mujeres tenemos mucho la costumbres de absorber a los hombres y si eso ocurre ese hombre nunca nos pertenecerá, este o no casado. Esas situaciones las he visto varias veces, "la otra" desconoce que él está casado y se entera después de meses y le abandona, así puede lograrlo, que tampoco ocurre siempre, algunas veces tampoco se van del hogar aunque "la otra" rompa con ellos. Por el contrario, si se entera que está casado y continúa su relación con él, este hombre jamás dejará a su mujer. Digamos que se encuentra como pez en el agua. Independientemente de que, por ese motivo pueda tener algún problema en un lado o en el otro.
El que la mujer se entere de que hay una tercera persona, no es garantía de que abandone al marido. Muchas veces, son mujeres inteligentes que antes de actuar y abandonarle, piensa detenidamente la situación y tratan de alejar al marido de "otra" y lo hacen sin que él se de cuenta. Recapacitan y cambian su actitud hacia él y en ese caso, ya de ninguna manera la abandonara. Si "la otra" presiona, él se irá de su lado para quedarse definitivamente con su mujer.
Todos esto de lo que os estoy hablando lo hago desde la experiencia de tratar durante años, con personas que vivían estas situaciones. Con las de un lado y con las del otro, con las esposas y con las amantes, es por eso que expongo lo escrito.




